Superprogenitores: las especies que dejan un legado evolutivo descomunal

Cuando imaginamos la evolución, solemos visualizar un árbol que se ramifica de forma ordenada: una especie da lugar a otra, esta a otra más, y así sucesivamente. Sin embargo, la historia real de la vida es mucho más compleja. Hoy hablamos de los superprogenitores.

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1/25/20263 min read

evolución superprogenitores
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Este nuevo estudio que resumimos hoy, propone que, en muchos grupos fósiles, existen especies que actúan como auténticos “superprogenitores”: ancestros que no solo originan una especie hija, sino varias, convirtiéndose en nodos clave dentro del árbol evolutivo.

Este concepto desafía la visión clásica de la especiación como un proceso estrictamente bifurcativo. En lugar de un patrón limpio de “una especie da lugar a otra”, los superprogenitores muestran que algunas especies pueden persistir durante largos periodos y generar múltiples linajes descendientes. Son, en cierto modo, los grandes “patriarcas” o “matriarcas” de la historia evolutiva.

¿Cómo surgirían estos superprogenitores? Uno de los mecanismos que favorece su aparición es la especiación por budding. En este proceso, una nueva especie surge a partir de una población periférica o aislada, mientras la especie ancestral continúa existiendo sin cambios drásticos. Con el tiempo, esa especie ancestral puede originar más linajes, acumulando descendientes como quien acumula ramas en un árbol frondoso.

Este patrón no es una rareza. De hecho, el estudio sugiere que podría ser muy común en el registro fósil, especialmente en grupos con buena preservación.

El estudio trata el hecho de que este patrón no se haya descubierto antes. El principal obstáculo para la detección de estos patrones en la evolución de las especies sería el registro fósil incompleto. Aunque algunos grupos tienen una preservación excelente, la mayoría presentan lagunas: especies que no se conservan, intervalos sin fósiles, o regiones geográficas con pocas muestras.

Cuando falta información, una especie que realmente generó varios linajes puede parecer que solo dio origen a uo o incluso a ninguno. El estudio demuestra que, cuando el registro fósil supera aproximadamente un 40–50% de completitud, los superprogenitores empiezan a hacerse visibles de forma consistente. Esto significa que, en clados bien muestreados, es muy probable que existan superprogenitores que hasta ahora habían pasado desapercibidos.

Para evaluar cuán comunes deberían ser estas especies prolíficas, los investigadores utilizaron modelos matemáticos que simulan tres procesos fundamentales: especiación, extinción y preservación fósil. Estos modelos fueron aplicados a cuatro grupos marinos con registros fósiles excepcionales: foraminíferos, equinoideos, crinoideos y trilobites. Estos clados permiten estimar con precisión las tasas de diversificación y el grado de completitud del registro. A partir de estas estimaciones, realizaron simulaciones para predecir cuántas especies deberían comportarse como superprogenitores en cada grupo.

Para los autores, los resultados obtenidos cambian la perspectiva y los hallazgos son reveladores. Entre 8% y 12% de las especies de estos clados deberían haber generado dos o más linajes descendientes que logramos muestrear. La proporción de superprogenitores disminuye cuando aumentan las tasas de especiación y extinción (el llamado turnover), pero nunca desaparece. En clados con buena preservación, los superprogenitores son prácticamente inevitables. Esto sugiere que la evolución no es un proceso de ramificación uniforme, sino un entramado donde algunas especies tienen un papel desproporcionadamente importante en la generación de diversidad.

Así, la existencia de superprogenitores tiene consecuencias profundas.

Por un lado, explica por qué algunos árboles filogenéticos muestran ramificaciones múltiples difíciles de resolver. Además, ayuda a interpretar ciertos episodios de radiación evolutiva, donde muchas especies aparecen en un intervalo corto. Por último, obliga a reconsiderar cómo reconstruimos la historia de la vida cuando el registro fósil está incompleto.

En esencia, los superprogenitores nos recuerdan que la evolución no es un proceso lineal ni equilibrado. Algunas especies dejan un legado enorme, mientras otras pasan sin descendencia.

Este estudio abre la puerta a investigar qué características ecológicas, geográficas o poblacionales favorecen que una especie se convierta en superprogenitora. También plantea si este patrón se observa en grupos actuales con buenos datos genéticos, o si está ligado a dinámicas propias del registro fósil.

Lo que sí parece claro es que los superprogenitores son una pieza clave para entender la complejidad de la evolución. Y que, al reconocerlos, obtenemos una visión más rica y realista del árbol de la vida.

https://doi.org/10.1017/pab.2025.10083